"Un país, una civilización puede juzgarse por la forma en que trata a sus animales" - Mahatma Gandhi.

"Si disfrutas con el sufrimiento de un animal, no eres un ser humano, eres un monstruo" (José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998).

“El hombre puede medir el valor de su propia alma en la mirada agradecida que le dirija un animal al cual ha socorrido” - Platón, filósofo griego.

"No podría haber dormido hoy si hubiese dejado perecer allí en el suelo a aquella pequeña e indefensa criatura (respuesta a amigos quienes replicaron que los retrasara y los hiciese volver atrás para devolver un ave a su nido)" - Abraham Lincoln.


Adoptando un animal salvas dos vidas, la del animal que adoptas y la del que ocupará su lugar.


"En un pais donde es más peligroso defender a un animal que matarlo, en un pais donde hay que tener más valor para protegerlo que para maltratarlo, miles de personas anónimas dedican su tiempo a luchar por un trato digno, sin maltrato,sin violencia, sin tortura. Ellos son los verdaderos MAESTROS, ellos son los verdaderos HEROES."

Mi amigo Foski
Maurice y Chevalier
Diez razones para terminar con las corridas de toros
Bandoleros de cuatro patas

lunes, 29 de agosto de 2011

De Suiza a Ordino Arcalis...

Al día siguiente de poner fin con no poca pena a mi aventura suiza, tocaba una pechada de conducir (once horas y media netas si mal no recuerdo). Además hasta que salí de Suiza fue un rato bastante tenso, ya que no paraba de jarrear agua como si el mundo se fuera a acabar, y eso sumado a la agresividad de los suizos conduciendo, en especial pasando por Berna (menuda hay liada allí con las obras, de hecho entre la lluvia, el infernal tráfico, todos los carriles en obras con pintura naranja y bifurcaciones por todos lados, el Garmin acabó por volverse loco y recorrí media hora en dirección equivocada, lo que suma una hora para volver al mismo punto, claro está xD), pues fue un día bastante duro en ese aspecto. Más que dar pedales de largo jejeje.


Pero como tenía hora reservada en el balneario de Caldea por la noche, esa tensión para llegar a tiempo me vino bien para no apagarme conduciendo. De hecho no tuve prácticamente tiempo ni para parar a comer y lo hice en marcha como pude xD las paradas consistieron en cinco minutos para parar en una gasolinera a liquidar los pocos francos suizos que me quedaban, y luego otra parada similar para llenar el depósito, ya en Francia. Ninguna parada más (risa me daba cuando veía en las páginas que llevaba impresas de viamichelin "ha conducido más de dos horas, tome un descanso!!" xD)

Previamente como no, en la frontera de Suiza para entrar en Francia me volvieron a parar, aunque como era de prever, fue mucho más liviana que la de la entrada xD se vió esta vez claramente que al mirar mi matrícula me paraban, y me preguntaban que de donde venía xDDD y yo otra vez con los monosílabos "Giswil", "Alpenbrevet" y tal... este polizei, bastante más simpático en el trato, no me puso más pegas y me dejó marchar xD

Y así tras todas esas horas llegué al hotel en Andorra. Me llamó mucho la atención la simpatía de los andorranos, se desvivían por darme explicaciones sobre mis preguntas acerca de la ubicación del hotel, algún parking, etc.

Tras ello pude por fin disfrutar de un rato espectacular y desde luego muy relajante en el mencionado balneario de Caldea. Del todo recomendable sin duda...


Y vuelta al hotel, pequeñito pero con el personal muy hospitalario. Económico y la habitación estaba bastante bien. Otro acierto.

Tras descansar bien toda la noche, por la mañana tenía planeada la subida a Ordino Arcalis. Para allá que fui... pensaba que sería una subida bonita, pero nunca pude pensar que me lo pasaría tan bien, que me gustaría tanto, y que en definitiva pasaría una mañana tan espectacular.

Salía de Escaldes y cruzaba Andorra la Vella, pasando al lado del espectacular edificio del balneario de Caldea, para poco a poco salir de la población con el aperitivo de unas buenas rampacas...


Tras salir de la población, empieza un tramo un poco feo en obras y con algunos túneles...


... para luego retomar una carretera ya hasta arriba en un estado impecable, disfrutando de algún descansillo a la altura de La Massana...


... para poco a poco ir haciéndose ya "más puerto" a partir de Ordino, aunque aún vendrían algunos kilómetros suaves...


Paso por Llorts...


El arcén más ancho del mundo xD


Llegando a El Serrat, preciosa población donde empieza la parte más constante de la subida a unos porcentajes ya algo más destacables. En realidad el puerto es muy agradecido de subir, y más viniendo de Suiza, país de dobles dígitos donde los haya xD me vino muy bien para soltar patas, aunque mejor me vino lo del balneario de la noche anterior xD


Alguna larga recta...


... antes de llegar a algunas galerías, una de ellas en construcción...


E incluso algún tunel más...


Y ya llegando a la bonita parte final...


Como siempre buscando el final del asfalto jejeje...


La foto de rigor...


... el telesilla...

... y uno de los numerosos chismes medidores meteorológicos que por allí hay...


Tras ello unas fotitos de la impresionante parte final del puerto desde arriba, y la típica foto de Ordino... el chaval que me la echó tocó el zoom y cuando me fui a dar cuenta ya no había nadie por allí para repetirla. Pero bueno, bien chula está jejeje...

A la bajada me es irresistible pararme con la manada de caballos... una pasada...


Y así terminaba una estancia en Andorra corta pero espectacular, y una mañana inolvidable en Ordino Arcalis.

viernes, 26 de agosto de 2011

En un sueño o en el valle de Grindelwald

El día después de la Alpen me despierto saboreando en el recuerdo lo vivido el día anterior, con las patas bastante acartonadas como es lógico xD pero no todos los días estoy en Suiza y había que sacarle todo el zumo a la estancia, así que para ese día el plan era una visita a Grindelwald donde peinaría el valle primero hacia un lado subiendo el Männlichen para luego bajar y subir el Grosse Scheidegg en el otro lado.

En el hotel todo es paz y armonía... hasta en el wc. Con unas vistas así, nada puede salir mal xD


Intento salir no muy tarde ya que tenía unos 50 kilómetros de coche desde el hotel, pero a la llegada a la preciosa localidad de Grindelwald me esperaba algo que me haría perder más de una hora entre pitos y flautas... tras encontrar aparcamiento después de un ratico, ya que casualmente ese día se celebraba una prueba de mtb en la ladera del Männlichen, justo al meter el coche en su sitio me encuentro en el suelo una rueda de bici de carretera. Tras no saber muy bien donde acudir para dejarla donde su dueño pudiera luego tener la ocurrencia de reclamarla, subí al centro del pueblo (que no era ninguna broma la dichosa subidica, no estando yo tampoco para muchas exhibiciones tras lo del día anterior xD) desde la estación de tren, que es donde aparqué, para llegar a donde estaban situadas las carpas de la prueba de mtb, buscando a alguien de la organización. El pueblo estaba también colapsado por japoneses, una pasada... parecía el Japón suizo xD


Allí no vi claro donde dejar la rueda, así que acudí a la policía, los cuales me atendieron por un fonoporta ya que al ser domingo parece ser que no estaban allí presencialmente xD los cuales me dijeron que dejara la rueda en la estación de tren (abajo xD), así que tira pa abajo otra vez para por fin acabar dejándola allí...

Y así ya allá por las 12 de la mañana me pongo en marcha, teniendo que subir otra vez al pueblo xD para acabar por bajar por el otro lado del mismo por una ratonera de calles y encontrar al fin la pequeña carretera que da pie al inicio de la subida a este gran coloso flanqueado por el imponente pico Eiger, leyenda de los alpinistas que ha sido apodada en alemán como Mordwand (literalmente "pared asesina"), junto al también impresionante macizo del Jungfrau.


Aún alejado ya impresiona bastante, supongo que acrecentado por su leyenda asesina.


Echando la vista atrás, Grindelwald empieza a quedarse abajo.


Y más abajo con bastante rapidez...


Achtung kinder!! xD


El Eiger cada vez más cerca,... cada vez más alto?,...


Se que peco de pesado pero no podía parar de echarle fotos al valle. Junto al del Engstlenalp es de lo más bonito que jamás he visto...


El Garmin empieza a moverse ya en dobles dígitos casi todo el tiempo, pero hoy todo da igual. Como dijo aquel sabio ciclista "lo que mata no son los puertos sino la velocidad a la que se suben".


La prueba de mtb entra en algunos tramos en la carretera pero la organización amablemente me deja continuar la ascensión con cuidado respetando la circulación por el lado derecho de la carretera. Y es que bajaban embalaos jejeje...


En un momento dado el track del Garmin me hace meterme por una carreterita que... no tardé en darme cuenta que no podía ser por ahí, cuando tras cien metros a buen seguro entre el 20 y el 25% tras sujetar a la encabritada bici, veo tras un "descansillo" al 15% otra rampa en la que pienso que alomehó xD así que deshago ese tramo subido para retomar la subida por la bifurcación donde había dejado la carretera y que nunca debí dejar xD


A estas alturas (nunca mejor dicho) Grindelwald ya queda muy abajo...


Pero el Eiger parece querer resistirse a que le miremos a los ojos a la misma altura...


Empiezo a ver donde va a parar el teleférico y a temer que hasta allí arriba he de llegar yo también...


Por aquí me doy cuenta de que se me han olvidado echarme barritas en el maillot... y de que ayer el Garmin me había dicho el día anterior que había gastado 12 mil calorías. De esto último me acuerdo porque me empieza a dar un ataque de hambre minina... solo podía pensar (y rezar xD) que uno de esos tres puntitos que se veían arriba, fuera un restaurante...



El día se cierra por momentos e incluso me refresca alguna tímida chispilla...


Grindelwald se divisa casi todo el tiempo, menos en algún momento puntual en el que se esconde un poquito...


Por aquí la subida ya era totalmente solitaria, disfrutando del sonido de la montaña. Siempre me impresionará el majestuoso chillido de los pájaros que dominan esas alturas del valle y las montañas. Es algo inolvidable esos momentos...


El final ya no parece tan lejano...


Una pasadita por debajo del teleférico con el macizo de Jungfrau al fondo...


Grindelwald desde muy arriba jeje...


Últimas curvas...


Conseguido!! :)


Efectivamente, uno de los tres puntitos de arriba era un restaurante!!... madre mía que hambruna tenía :P

Antes de retomar el pedaleo con la bajada, unas últimas fotitos de la montaña asesina y de las vistas...


Decido estrenar los guantes finishers de la Alpen :)


Alguna otra foto durante la bajada, momento en el que me doy cuenta que la noche anterior me olvidé de poner el móvil a cargar y que por tanto me quedo sin cámara de fotos como no corte y cierre, así que lo apago hasta coronar el Grosse Scheidegg, pensando que tardaré menos en hacerle fotos de arriba hacia abajo xD


... pero no puedo evitar encenderlo para pararme a fotografiar esta impresionante oruga que cruzaba la carretera del Grosse Scheidegg... menos mal que le dió tiempo a terminar de cruzarla antes de que pasara el mítico autobús en una de las veces que me lo encontré jeje...


El macizo de Jungfrau en todo su esplendor...


... y por fin las vistas del valle de Grindelwald desde el otro lado... allí al fondo se podía ver el Männlichen, aunque la tarde poco a poco parecía ya cerrarse definitivamente en plan amenazante... me hubiera gustado visitar el First pero ya era tarde y como digo, la cosa se estaba poniendo fea...


Un suizo muy simpático del cantón italiano que por la mañana había participado en la prueba de mtb y que en esos momentos estaba allí en el Grosse Scheidegg con su niña, me hace un par de fotos.

Por aquí cerca estuvimos el año pasado cuando subimos por la vertiente de Innertkirchen, también muy bonita.


Y con el valle de Grindelwald al fondo...


Empiezo a bajar y empieza a chispear, primero flojo y luego ya no tanto... que suerte he tenido con el tiempo, parece que ha estado aguantando hasta que terminara todos los planes...

Llegando abajo al pueblo al salir de la carretera del Grosse, foto a la entrada de la misma, donde se prohibe la entrada al tráfico... excepto al mítico autobus jeje...


Que bonitas las casas, que bonitos los hoteles, que bonito todo coño...


Y finalmente este bonito arco iris sobre el macizo de Jungfrau parecía despedir mis últimas pedaladas en Suiza. Nunca lo olvidaré... y algún día volveré, eso seguro...


Y al meter la bici en el coche, empieza a jarrear agua como si no hubiera un mañana. No veía bien ni con la máxima velocidad del limpiaparabrisas... y así siguió hasta que salí de Suiza...

Y es que al día siguiente tocaría una tirada de 12 horas de coche hasta Andorra, pero eso ya es otra historia...